Es todo aquello que hacemos con el propósito de mantener nuestro ordenador funcionando de la manera más satisfactoria posible. Para esto hay que hacer una que otra prueba de vez en cuando, mientras más sistemáticos seamos más indoloro es el proceso. Todo con el objetivo de evitar la mayor cantidad de problemas, o de mitigar el daño en caso de una falla.
Hace algún tiempo les contamos sobre algunas herramientas que podemos usar para realizar mantenimiento preventivo en Windows. Pero incluso sin usar ninguna de estas (aunque altamente recomendadas), podemos realizar ciertas tareas para mantener nuestro PC a punto:
- Desfragmentar los discos duros
- Realizar respaldos de los datos almacenados.
- Instalar las actualizaciones de seguridad de nuestro sistema operativo.
- Mantener nuestras aplicaciones actualizadas.
- No instalar software inestable o de dudosa procedencia.
- Navegar la web de manera responsable.
- Limpiar nuestros datos de navegación cada cierto tiempo.
- Instalar alguna herramienta antimalware y hacer un scan periódicamente.
- Administrar los programas que inician con el sistema y remover los que sean innecesarios.
- Monitorear el consumo de recursos de las aplicaciones para saber cuando es necesario unupgrade de nuestro hardware.
- Vaciar la papelera de reciclaje, por más tonto que parezca.
Muchas de estas recomendaciones aplican para realizar mantenimiento en la mayoría de los sistemas operativos, aunque siempre especial cuidado con el malware en Windows, ya que ataca de todos lados.
En el caso del hardware, también podemos tomar un par de medidas para evitar problemas. Si tienes una PC de escritorio mantener limpio el case por dentro y por fuera para evitar que se bloquee la ventilación puede prevenir un fallo grave en tu procesador por sobrecalentamiento. Tener un soplador o una lata de aire comprimido puede ayudar mucho. Si eres más diestro, y notas que la temperatura de tu CPU está muy alta, puedes revisar la pasta térmica del procesador, reemplazarla no es difícil y se consigue en casi cualquier tienda de computación.
Tipos de mantenimiento preventivo:
El mantenimiento preventivo se puede realizar según distintos criterios:
El mantenimiento programado: Donde las revisiones se realizan por tiempo, kilometraje, horas de funcionamiento, etc. Así si ponemos por ejemplo un automóvil, y determinamos un mantenimiento programado, la presión de las ruedas se revisa cada quince días, el aceite del motor se cambia cada 10.000 km, y la cadena de distribución cada 50.000 km.
El mantenimiento predictivo: Trata de determinar el momento en el cual se deben efectuar las reparaciones mediante un seguimiento que determine el periodo máximo de utilización antes de ser reparado.
El mantenimiento de oportunidad: Es el que se realiza aprovechando los periodos de no utilización, evitando de este modo parar los equipos o las instalaciones cuando están en uso. Volviendo al ejemplo de nuestro automóvil, si utilizamos el auto solo unos días a la semana y pretendemos hacer un viaje largo con él, es lógico realizar las revisiones y posibles reparaciones en los días en los que no necesitamos el coche, antes de iniciar el viaje, garantizando de este modo su buen funcionamiento durante el mismo.
Para qué sirve el mantenimiento preventivo.
El mantenimiento preventivo constituye una acción, o serie de acciones necesarias, para alargar la vida útil del equipo e instalaciones y prevenir la suspensión de las actividades laborales por imprevistos. Tiene como propósito planificar periodos de paralización de trabajo en momentos específicos, para inspeccionar y realizar las acciones de mantenimiento del equipo, con lo que se evitan reparaciones de emergencia.
Un mantenimiento planificado mejora la productividad hasta en 25%, reduce 30% los costos de mantenimiento y alarga la vida útil de la maquinaria y equipo hasta en un 50%.
Los programas de mantenimiento preventivo tradicionales, están basados en el hecho de que los equipos e instalaciones funcionan ocho horas laborables al día y cuarenta horas laborables por semana. Si las máquinas y equipos funcionan por más tiempo, los programas se deben modificar adecuadamente para asegurar un mantenimiento apropiado y un equipo duradero.
El área de actividad del mantenimiento preventivo es de vital importancia en el ámbito de la ejecución de las operaciones en la industria de cualquier tamaño.
De un buen mantenimiento depende no sólo un funcionamiento eficiente de las instalaciones y las máquinas, sino que además, es preciso llevarlo a cabo con rigor para conseguir otros objetivos como el hacer que los equipos tengan periodos de vida útil duraderos, sin excederse en lo presupuestado para el mantenimiento.
Las estrategias convencionales de "reparar cuando se produzca la avería" ya no sirven. Fueron válidas en el pasado, pero ahora si se quiere ser productivo se tiene que ser consciente de que esperar a que se produzca la avería es incurrir en unos costos excesivamente elevados (pérdidas de producción, deficiencias en la calidad, tiempos muertos y pérdida de ganancias).
Mantenimiento preventivo, en siete pasos.
Limpieza interna del PC:
Esta tarea busca retirar el polvo que se adhiere a las piezas y al interior en general de nuestro PC. Ante todo debe desconectarse los cables externos que alimentan de electricidad y proveen energía a nuestra PC y de los demás componentes periféricos.
Para esta limpieza puede usarse algún aparato soplador o una pequeña aspiradora especial acompañada de un pincel pequeño. Poner especial énfasis en las cercanías al Microprocesador y a la Fuente.
Revisar los conectores internos del PC:
Asegurándonos que estén firmes y no flojos. Revisar además que las tarjetas de expansión y los módulos de memoria estén bien conectados.
Limpieza del monitor del PC:
Se recomienda destapar el monitor del PC solo en caso que se vaya a reparar pues luego de apagado almacena mucha energía que podría ser peligrosa, si no es el caso, solo soplar aire al interior por las rejillas y limpiar la pantalla y el filtro de la pantalla con un paño seco que no deje residuos ni pelusas.
Atender al mouse:
Debajo del mouse o ratón hay una tapa que puede abrirse simplemente girándola en el sentido indicado en la misma tapa. Limpiar la bolita que se encuentre dentro con un paño que no deje pelusas así como los ejes y evitar que haya algún tipo de partículas adheridas a ellos.
Si es un mouse óptico, mantener siempre limpio el pad (o almohadilla donde se usa el mouse; esto es valido para cualquier tipo de mouse) y evitar que existan partículas que obstruyan el lente.
La disquetera:
Existen unos diskettes especiales diseñados para limpiar el cabezal de las unidades de diskette. Antes de usarlos, soplar aire por la bandeja de entrada (donde se ingresan los diskettes).
Los CD-ROM, DVD, CD-RW:
Al contar todos ellos con un dispositivo láser no se recomienda abrirlos si no se está capacitado para hacerlo. Existen unos discos especialmente diseñados para limpiar los lentes de este tipo de unidades.
La superficie exterior del PC y sus periféricos:
Es recomendable para esta tarea una tela humedecida en jabón líquido o una sustancia especial que no contengan disolventes o alcohol por su acción abrasiva, luego de ello usar nuevamente un paño seco que no deje pelusas.


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